sábado, 11 de octubre de 2014

Laika, la primera cosmonauta

Estos días con el tema del ébola se ha hablado mucho de Excalibur, el perrito que fue tristemente sacrificado por un gobierno incompetente sin ni siquiera saberse si estaba infectado.
Eso me hizo recordar otra historia triste, la misión del Sputnik 2, que le costó la vida a un indefenso animal, Laika.


Laika fue una perrita nacida en 1954 que vagaba por las calles de Moscú hasta que fue elegida para ser el primer ser vivo en viajar al espacio, en 1957. Los científicos buscaban perros callejeros asumiendo que estaban acostumbrados a situaciones extremas de frío y hambre.
Laika fue entrenada junto con dos perros más, Algina y Mushka. Un entrenamiento realmente duro y triste. La elegida fue Laika, que tuvo que cambiar su vida por entrar en la historia para siempre. Antes de la misión, uno de los científicos (Vladimir Yazdovsky) llevó a Laika para que jugase con sus hijos.
Laika fue lanzada el 3 de noviembre de 1957 sin billete de vuelta.


Durante muchos años, la URSS dio explicaciones contradictorias, alegando a veces que Laika murió por falta de oxígeno o que había recibido eutanasia. En 2002 se reveló que Laika había muerto entre cinco y siete horas después del despegue, debido al estrés y el sobrecalentamiento. Su cápsula orbitó durante 163 días hasta que se desintegró al entrar en contacto con la atmósfera el 14 de abril de 1958.

Esta misión desencadenó un debate mundial sobre el maltrato a los animales para avanzar la ciencia.

Afortunadamente, la misión tuvo alguna utilidad. El envío de Laika demostró que es posible la supervivencia de un ser vivo en un entorno de ingravidez y abrió camino a la participación humana en vuelos espaciales.

Tras Laika, la Unión Soviética mandó doce perros más al espacio, de los cuales cinco de ellos regresaron con vida. Al menos en las posteriores misiones, los perros sí tenían billetes de vuelta y la misión acababa en éxito si el animal llegaba a casa sano y salvo.

Laika siempre será recordada en la historia por ser el primer ser vivo en viajar al espacio.




"Cuanto más tiempo pasa, más lamento lo sucedido. No debimos haberlo hecho... ni siquiera aprendimos lo suficiente de esta misión como para justificar la pérdida del animal."  (Oleg Gazenko, uno de los principales científicos de la misión.)

sábado, 15 de marzo de 2014

¿De dónde venimos?

¿De dónde venimos? Es una de las preguntas que siempre se ha hecho la humanidad y se hará. En mi opinión, nunca sabremos la respuesta, siempre hay un "antes". ¿Qué había antes de esto? ¿Y antes? Y si nos dicen que eso siempre estuvo ahí, ni el que te lo dice ni tú podéis entenderlo porque el concepto de eternidad es inentendible.
Sí podemos acercarnos un poco a la respuesta, aunque eso conlleve a que surjan incluso más interrogantes. Algunas personas prefieren vivir sin echar mucha cuenta de ello, pero yo no puedo. Solo con mirar el cielo la pregunta te viene sola a la cabeza. ¿Cómo se creó todo esto que está a mi alrededor y de dónde procede?



El origen del universo es el momento en que aparece toda la materia y energía que actualmente existe. No sabemos con certeza total qué pasó, pero la teoría más aceptada por la ciencia actual es la teoría del Big Bang. Esta teoría es "fácil" de entender.
En 1929, Edwin Hubble publicó un análisis en el que se verificaba que los espectros de la mayoría de nebulosas y cuerpos celestes en general mostraban un corrimiento hacia el rojo, es decir, todos esos cuerpos se estaban alejando de nosotros. ¿Y qué es esto de corrimiento hacia el rojo? 


Hay que remontarse a Isaac Newton. Este genio descubrió que cuando la luz atraviesa un trozo de vidrio triangular, la luz se divide en los diversos colores que la componen, como el arco iris. Al enfocar con un telescopio una estrella o galaxia, podemos observar su espectro de luz. 
Más adelante, en los años 20, los astrónomos empezaron a estudiar las estrellas de otras galaxias, y encontraron que estas estrellas poseían los mismos conjuntos característicos de colores ausentes que nuestras estrellas "cercanas", pero desplazados todos ellos en la misma cantidad relativa hacia el extremo del espectro correspondiente al color rojo. Y para entender qué quiere decir esto, tenemos que entender también qué es el efecto Doppler.

La luz visible consiste en ondas del campo electromagnético. La frecuencia (número de ondas por segundo) de la luz es altísima. Distintas frecuencias de la luz son lo que el ojo humano ve como diferentes colores, correspondiendo las frecuencias más bajas al extremo rojo del espectro y las más altas, al extremo azul. Ahora suponemos que la estrella se mueve hacia nosotros. Si volvemos a medir la frecuencia, ésta va a ser mayor, porque la distancia a nosotros es menor, también lo es el tiempo entre cada dos crestas. Explicado más fácil, al haber menos espacio entre nosotros y la estrella, las ondas se comprimen, y esto nos lleva a que el espectro nos indique un corrimiento hacia el azul. Si de lo contrario la estrella se aleja, la frecuencia es menor, la distancia es mayor, por lo que las ondas se "alargan", y esto conlleva que el espectro de la luz de la estrella esté desplazado hacia el rojo. Pues bien, "casualmente" prácticamente todas las estrellas mostraban un corrimiento hacia el rojo.


Esto nos lleva a pensar, que todo se está alejando de nosotros, lo que es lo mismo que decir que el universo se está expandiendo. Si el universo se expande, en el pasado todo estaba más cerca, y en un pasado muy lejano, todo debería concentrarse en un lugar, un punto, el Big Bang. (Ojo!, es fácil llegar a esta conclusión, pero que el universo se expanda no conlleva necesariamente un Big Bang. Por ejemplo, en el modelo del Estado Estacionario el universo se expande y no hay Big Bang).
La gran explosión data de unos 13.700 millones de años. El universo era una singularidad infinitamente densa que en un momento dado explotó y liberó una gran cantidad de energía y materia separando todo hasta nuestros días. 




¿Pero por qué explotó? ¿Qué significa que nuestro universo fuera un punto insignificante? Eso no se puede entender. 
La teoría del Big Bang, evidentemente es mucho más compleja y la determina muchos más factores, pero os he explicado rápidamente cómo se llegó a esa conclusión.
Si preguntas qué hubo antes del Big Bang, la ciencia se encoge de hombros. Una respuesta muy frustrante sería esta: "Es una pregunta sin sentido. Con el Big Bang se crearon el espacio y el tiempo, así que no había tiempo antes. Es decir, no había un antes".
Y todos sabemos que esa pregunta sí tiene sentido. 
Como dije arriba, creo que nunca podremos saber qué hay antes. Esto es lo más cerca que estamos de conocer de dónde venimos y por qué todo es como es.
Un saludo a todos, plantearse de vez en cuando cosas así no está nada mal. Hacedlo...


Nota actualizada (18/03/2014): Tres días más tarde de publicar este artículo, curiosamente salen noticias del hallazgo de la primera evidencia de la inflación cósmica, de lo que hablaré aquí más adelante.

sábado, 7 de diciembre de 2013

La estrella de Belén, ¿qué fue realmente?

Hola a todos, mis queridos lectores. He estado ausente en el blog durante un largo período de tiempo. Como siempre digo, espero no dejarlo tan abandonado más, pero el comienzo de la temporada 2013/2014 quita demasiado tiempo como para poder escribir aquí a menudo.
Aun así, aquí estoy, motivado por comentarios tan agradables  que me ayudan a escribir cada artículo. Gracias.

Sin más preámbulos, voy a contaros la historia de hoy. Por petición de un/a lector/a, además de por lo cerca que está ya la Navidad,  hoy escribo sobre la famosa estrella de Oriente o estrella de Belén, esa que guio a los Reyes Magos al nacimiento de Jesús.




Ya sabemos que la Biblia cuenta muchas historias que no son ciertas (Testigos de Jehová no, gracias), y que detrás de todas esas historias debe haber  un fundamento científico. Aquí buscamos dicho fundamento sobre la estrellita del árbol de Navidad.

Según Mateo, los Reyes Magos llegaron a Jerusalén preguntando: “¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto su estrella en Oriente y venimos a adorarlo.”
Aquí hay tres opciones. O Mateo se lo inventó para darle interés a su libro, o realmente fue un milagro en el cielo, o buscamos ciencia.

Para esa última opción, el primer paso es situar la fecha en la que aquello ocurrió para encontrar el fenómeno astronómico, y aquí la Biblia no nos echa un cable puesto que no dice nada sobre el día exacto del nacimiento de Jesús. Los historiadores han estudiado esta fecha, y después de subsanar los errores cometidos por los antiguos, se calcula que Jesús nació en una primavera entre los años 7 y 2 antes del propio Cristo, lo cual es irónico, pero bueno. Por lo que hay que estudiar el cielo de esos años para encontrar algún fenómeno astronómico.

Ahora vamos con los posibles fenómenos astronómicos ocurridos en ese intervalo de tiempo:

  • Podría haberse tratado de un meteorito, lo cual es improbable porque supuestamente la Estrella de Belén brilló durante semanas y un meteorito brilla por minutos.
  • Pudo ser también un cometa, pero también es complicado, puesto que el más espectacular es el Halley (visto la última vez en 1986) y dado que la órbita le trae cerca de la Tierra cada 76 años, debió verse en el año 11 después de Cristo, por lo que no puede ser.
  • La muerte de una estrella, nova o supernova (de la que he hablado anteriormente en el blog) podría ser otra posibilidad, pero es muy extraño que un acontecimiento tan espectacular no aparezca documentado por ninguna cultura, lo cual nos lleva a pensar que no fue eso.
  • La última y más probable explicación es la posibilidad de que los Reyes Magos fueran testigos de una conjunción planetaria, y lo curioso es que entre los años 7 y 2 antes de Cristo hubo varias conjunciones. En el año 6 a.C se produjo entre los planetas Marte, Júpiter y Saturno. En el 7, la conjunción entre Júpiter y Saturno. Sin embargo, la más brillante fue la que se produjo entre Venus y Júpiter el 12 de agosto del año 3 a.C. en la constelación de Leo. En junio del 2 a.C., volvió a ocurrir, y el 17 de ese mes, el brillo de los dos planetas fue tan intenso que los astros llegaron a confundirse. Hacia las ocho y media de la tarde, Venus y Júpiter se habían “fundido” en un único astro, por lo que esa “estrella” probablemente fue la estrella de Belén.


Conjunción planetaria

Cuando estéis montando el árbol de Navidad en casa, contad que la estrella de Belén fue realmente una conjunción entre Venus y Júpiter, y por supuesto no pongáis en la cumbre del árbol una estrella, poned dos bolas luminosas que simulen esos dos planetas.


Ojalá paséis una Feliz Navidad. Un saludo a todos de Daniel Ramos.

jueves, 29 de agosto de 2013

Mensajes interestelares: Pioneer y Voyager

Era un 2 de marzo de 1972, la primera sonda que atravesaría el cinturón de asteroides y llegara a Júpiter era lanzada. Hablo de la Pioneer 10. Casi 10 años después, se convirtió en la primera sonda en atravesar la órbita de Neptuno. Repito, casi 10 años después, en junio de 1983.
Un año después del lanzamiento de la Pioneer 10, la Pioneer 11 hacía lo propio el 5 de abril de 1973.
El objetivo de ambas sondas era llegar lejos, muy lejos, ver lo máximo posible de nuestro universo hasta que "murieran". A día de hoy, no podemos contactar ya con ninguna de las dos sondas desde la Tierra.
La Pioneer 11 la perdimos en noviembre de 1995. Ahora debe encontrarse a unos 13.000 millones de km del Sol, viajando hacia la constelación del Escudo. Si no se desvía, en 4 millones de años pasará cerca de la estrella Lambda Aquilae, a 125 años luz de la Tierra.
Con la Pioneer 10 tuvimos más contacto. El último fue recibido en enero de 2003, a 12.000 millones de km de la Tierra. Posteriormente se intentó contactar sin éxito. En este momento se dirige hacia la estrella Aldebarán, a donde llegará en 1.690.000 años.

Las Pioneer ya hicieron su trabajo, ya a nosotros de poco nos servirá, pero puede que llegue el mensaje interestelar que mandamos. Ambas sondas llevaban una placa a bordo como esta:




Fue diseñada por Carl Sagan y Frank Drake y dibujada por Linda Salzman Sagan. El objetivo era que una civilización extraterrestre se encontrara con este mensaje de la humanidad, un mensaje avisando de nuestra existencia.
En la placa aparece la sonda y dos personas delante de ella con el fin de dar proporción a las figuras. A la izquierda hay un haz de líneas. El punto es nuestro planeta y las líneas indican la dirección de los púlsares más importantes cercanos a nuestro sistema solar. Abajo hay un esquema del sistema solar, y arriba se muestra el espín de una molécula de hidrógeno, el elemento más común en el universo.


Pero este no es el único mensaje que circula por el universo en busca de un remitente.
En septiembre de 1977 se lanzaron las Voyager 1 y 2.  Pasaron por Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.
En la actualidad, estas sondas se encuentran estudiando el ambiente del sistema solar exterior. Se han convertido en los instrumentos artificiales más lejanos jamás enviados por el hombre. En 2006, la Voyager 1 alcanzó la distancia de 15.000 millones de km del Sol. La NASA sigue recogiendo datos de las Voyager a través de la Red del Espacio Profundo (Deep Space Network). Enviando señales desde el Complejo de Comunicaciones del Espacio Profundo de Madrid, tardan a la velocidad de la luz 14 horas y 20 minutos en llegar, y otro tanto en volver (28 horas y 40 minutos en total).

Como las Pioneer, llegará un momento en el que no sabremos nada de estas sondas, ya sea por la enorme distancia que nos separa o por el agotamiento de la batería. Pero lleva un mensaje en su interior, el Disco de Oro, los "Sonidos de la Tierra" (Sound of Earth).
Sería muy difícil que una civilización extraterrestre diera con esta sonda. Las probabilidades suben al acercarnos a la estrella más cercana, pero eso no sucedería hasta dentro de 40.000 años. Carl Sagan dijo que la nave solo sería encontrada si existiera una civilización capaz de viajar por el espacio interestelar, así que este mensaje es más visto como una cápsula del tiempo en lugar de un intento de comunicación con extraterrestres. Puede que un día dentro de muchos millones de años, una civilización se encuentre con la nuestra, ya extinguida, y comprenderán que no estuvieron solos, o que al menos, antes de su civilización había otra en otro planeta, la nuestra.


¿Pero qué lleva ese disco?

El remitente del mensaje se encontraría con sonidos e imágenes que retratan la diversidad de la vida y cultura en la Tierra. El disco contiene selecciones musicales de diferentes culturas como "La Flauta Mágica" de Mozart o el Primer Movimiento de la Quinta Sinfonía de Beethoven, así como saludos orales de personas de distintos idiomas. El contendido de la grabación fue seleccionado por la NASA y por un comité presidido por Carl Sagan.
En Youtube puedes encontrar prácticamente todas las secciones del mensaje lanzado al espacio.
Aquí puedes escuchar la segunda sección, en la que saludamos a nuestros amigos extraterrestres en 55 idiomas diferentes:


Algún día, la voz humana será escuchada a millones de años luz...